Hemos logrado una pequeña victoria, importante para el barrio, pero frágil y que hay que proteger. El Centro de Salud de Abrantes tiene un equipo estable sí, pero efímero. Por eso las vecinas movilizadas han decido espaciar las protestas pero mantenerlas.
El Servicio Madrileño de salud (SERMAS), que depende de la Comunidad de Madrid, no está cumpliendo con su obligación de garantizar el funcionamiento de los centro de salud madrileños. Por ejemplo no se cubren las jubilaciones, ni los traslados, ni las excendencias, ni las bajas -por muy prolongadas que sean- por lo que quedan plazas vacantes sin reemplazo y poco a poco los centros de salud se quedan sin personal…
Y este abandono, este desentenderse de la situación de los centros de salud, está dejando muchos de ellos en el abandono. Como es el caso del centro de salud de Abrantes, en el carabanchelero barrio del mismo nombre y uno de los diez barrios con renta media más baja de Madrid. A primeros de septiembre de 2020 un trabajador del centro colocó un cartel en la puerta que indicaba: “no hay médicos ni de mañana ni de tarde”. Nos anunciaban que de golpe, miles de personas nos habíamos quedado sin atención médica. Y empezaron las protestas semanales del vecindario.
El CS Abrantes, que atiende un área con una población de 30.000 personas debería tener, según datos de la propia administración madrileña, 17 facultativos de familia (repartidos en el turno de mañana y de tarde) y 4 pediatras (repartidos también en ambos turnos). Los recortes lo han dejado desguarnecido durante años: el número de facultativas y facultativos puede variar cada día dependiendo de si alguna estaba de baja o tomando sus merecidas vacaciones. Por ejemplo el miércoles 10 de septiembre de 2024 este ambulatorio tuvo por la mañana sólo 4 médicos y 2 pediatras, y por la tarde 1 médico durante cuatro horas y ningún pediatra.
Las esperas para una consulta han superado los 2 meses y durante años ha sido muy común que las citas fueran a un mes.
Sin embargo la lucha de vecinas y vecinos para denunciar el abandono de su centro de salud, ha arrancado de la administración madrileña que destine recursos suficientes como para estabilizar el equipo del centro.
Así en marzo este ambulatorio ha tenido 8 médicos y médicas de familia en el turno de mañana y 9 en el de tarde. Los 17 facultativos que sobre el papel debía tener y que no ha tenido durante más 4 años seguidos.
Para el vecindario es una victoria: no sólo el Centro de salud no se cierra si no que también mantiene atención médica en el turno de la tarde. Y esto pese a la anunciada política de la Comunidad de Madrid de desentenderse de los pequeños ambulatorios y de dejarlos sin médicos y médicas por las tardes. Hemos logrado a base de tenacidad y determinación cambiar, en lo que se refiere a Abrantes, la política de un gobierno del PP con mayoría absoluta que hace además gala de su dureza e intransigencia.
Es una victoria, sí, pero somos conscientes de que es frágil. Tenemos un equipo estable sí, pero efímero: si el CS Abrantes ha recuperado sus 17 médicas/os de familia, la realidad es que buena parte de sus actuales profesionales pueden volver a irse y la administración volver a desentenderse y no buscarles sustitutos o sustitutas. Porque la política de abandono y desmantelamiento de la sanidad pública, origen de la degradación de la situación del centro, sigue. Hemos ganado una batalla pero los barrios de clases trabajadoras y populares siguen siendo el escenario de la guerra contra el derecho a la salud que ha declarado el neoliberalismo gobernante en Madrid. Y muy virulenta. Buen ejemplo de ello es la situación d ella pediatría. Por ejemplo, si Abrantes debería tener 4 médicos/as pediátricos/as, actualmente solo tiene dos y ninguno estable por la tarde lo que provoca que cuando hay algún/a pediatra de baja, el centro de salud se queda sin poder atender la salud de los y las más pequeñas de la zona.
Así, que en la práctica, actualmente y pese a recuperar profesionales, este centro de salud se acerca a la situación de otros muchos consultorios de Carabanchel y de otros barrios de clases trabajadoras y populares, es decir con esperas para una cita médica que pueden ser de varias semanas.
Por eso seguimos haciendo un llamamiento a defender los Centros de Salud y mantenemos las protestas para reclamar una Sanidad Pública de calidad y universal.
Y cuando decimos defender nuestros centros de salud no es una exageración: demasiados centros de salud se están degradando a marchas forzadas y no están atendiendo como debieran a la población que los utiliza y que depende de ellos.
Tanto los colapsos de la Atención Primaria como el de los hospitales son consecuencia de decisiones políticas, de no destinar a la sanidad pública los recursos y medios necesarios. Estas decisiones políticas son el resultado de no otorgar a la salud de la población prioridad sobre otro tipo de gasto. Fruto del continuado abandono al que la somete la Comunidad de Madrid, la Sanidad Pública madrileña agoniza.
Pero esta política de desmantelamiento del sistema sanitario público se puede parar. La experiencia del CS Abrantes es que la lucha da frutos. Y que si queremos salvar nuestra sanidad pública, que si queremos salvar nuestro derecho a la salud, hay que salir a defenderla. Animamos al conjunto de barrios y pueblos de Madrid a movilizarse y defender lo que es nuestro: la sanidad pública de calidad y para todos y de todas.
Hace unas semanas, en una asamblea un poco antes de empezar la ya tradicional manifestación en defensa de una sanidad pública y de calidad, los y las vecinas movilizadas decidimos espaciar las protestas que desde hace ya más de cuatro años mantenemos jueves tras jueves ante el Centro de Salud de Abrantes y cambiarles también el formato. Así el segundo jueves de cada mes haremos una CONCENTRACIÓN y el cuarto jueves de cada mes, una MANIFESTACIÓN.
Cuatro años y 6 meses de lucha
En el barrio de Abrantes, en el distrito de Carabanchel, la larga lucha que protagonizan vecinas y vecinos para denunciar el abandono de su centro de salud (CS), ha conseguido salvarlo y evitar su abandono. Estos son algunos de los jalones de 4 años y 6 meses de lucha:
– 2020: A primeros de septiembre, un cartel colocado en la puerta del centro anuncia: “no hay médicos ni de mañana ni de tarde”. El 10, convocada la primera concentración ante el CS, acuden varios cientos de personas que llenan la calle ante el ambulatorio. En una improvisada asamblea se decide convocar para la semana siguiente una nueva concentración. Y así, jueves tras jueves, las y los vecinos movilizados renuevan su voluntad de mantener las manifestaciones, manifestaciones que se repiten -salvo en festivos y vacaciones- con las asistencia de varios cientos de vecinos y vecinas. Llevamos ya más de 165 protestas y continuamos con ellas.
– 2021: El 10 de marzo se presenta en el registro de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid varios cientos de hojas de reclamaciones contra la falta de personal en el Centro de Salud de Abrantes, y contra del deterioro de la Atención Primaria madrileña.
Junio: Un vecino, en nombre del barrio presenta una queja ante el Defensor del Pueblo por el abandono del CS Abrantes. El expediente estará abierto hasta mayo 2024 por las constantes trabas y falta de información de la Consejería de Sanidad. Concluye con una seria amonestación a la administración madrileña.
– 2022: Junio: Vecinos y vecinas de Carabanchel organizan la segunda acampada madrileña para reclamar la reapertura de los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) cerrados en plena pandemia de COVID por el gobierno de Ayuso. Abrantes participa activamente en estos 5 días de plantón permanente frente al SUAP de Aguacate.
Marzo: tres columnas provenientes de diferentes punto de Carabanchel confluyen en su centro para denunciar los recortes en la sanidad. Una de las columnas sale de delante del CS Abrantes.
Noviembre: El 13 de ese mes una multitudinaria manifestación -cerca de 500.000 personas movilizadas en cuatro columnas que confluyen hasta el centro- colapsa Madrid en defensa de “una sanidad 100% pública, universal y de calidad”. Ha sido convocada por la coordinadora de plataformas y espacios en defensa de la sanidad pública Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid en la que, desde sus inicios, participa intensamente Abrantes.
– 2023: Febrero: nueva manifestación multitudinaria aún más masiva que la anterior, por la sanidad pública convocada también Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos por la coordinadora vecinas .
Abril: las vecinas de Abrantes participan intensamente en las 2 semanas de la Consulta Popular por la Sanidad, instalando numerosas mesas de votación en el barrio. Esta consulta, pese a las trabas de las administraciones madrileñas, recogió calle a calle cerca de 300.000 votos por toda la Comunidad.
Diciembre: Cuatro vecinas de Abrantes y Carabanchel mantienen durante 3 días un encierro reivindicativo en dependencias de Gerencia de Atención Primaria, la administración responsable de los centros de salud madrileños. Reclaman soluciones para el abandono del Centro de Salud de Abrantes.
– 2024: En febrero y mayo se realizan sendos encierros en el CS Abrantes de varias decenas de personas para denunciar la situación del ambularorio. Encierros que frena o desaloja la policía a petición de la Consejería de Sanidad.
Julio: una delegación de 4 representantes de la Asamblea Popular de Carabanchel sale de Madrid para recorrer más de 1.600km en bicicleta hasta la ciudad suiza de Ginebra para denunciar ante instancias internacionales la situación del CS Abrantes y del sistema sanitario público madrileño. El 15 de agosto son recibidos por distintas agencias de la ONU y Misiones Permanentes de los países miembro.